Teléfono: (+591) 4 6452246 

 Email: contacto@abnb.org.bo

                                                                                            La primera Biblioteca Púlica de Chuquisaca, fue creada a instancias del Mariscal de Zepita,  Andrés de Santa Cruz, por entonces Presidente (equivalente al cargo de Prefecto) del Departamento de Chuquisaca, quien el 23 de julio de 1825, pocos días antes fundarse la República de Bolívar (6 de agosto de 1825), dirigía al Mariscal Antonio José de Sucre, en su calidad de General en Jefe del Ejército Libertador, encargado del mando de las provincias del Alto Perú, una carta en que señalaba:

Persuadido de que las luces son el mejor presente que se puede hacer a una sociedad propietaria de sus derechos, he querido propagar la ilustración estableciendo una biblioteca pública cuyos elementos son el patriotismo y el espíritu público que me ha manifestado este vecindario.

El 30 de julio del mismo año, la Gaceta de Chuquisaca convocaba a quienes quisieran suscribirse voluntariamente a donar libros o dinero para conformar la biblioteca:

El señor General Presidente del departamento quiere establecer una biblioteca pública porque sabe que la libertad es la de la ilustración, y porque desea que Chuquisaca adquiera el caudal de luces y virtudes que debe formar la divisa de un pueblo llamado por los destinos al rango de las sociedades libres. Se invita pues, muy particularmente, a todos los señores que animados de un espíritu público, puedan concurrir a este objeto, a una suscripción voluntaria en volúmenes o en dinero […] El señor prebendado doctor don Agustín Fernández de Córdova nombrado director y primer bibliotecario, es el encargado de recibir la suscripción […]

El 5 de agosto de 1825, el Mariscal Sucre, respondía a Santa Cruz:

[…] Siento un placer infinito por la dedicación de vuestra señoría a los establecimientos que mejoren la ilustración pública. La biblioteca que vuestra señoría trata de poner en esa ciudad será muy útil. Doy a vuestra señoría las gracias por su trabajo por llevar a cabo el establecimiento, y espero, como me ofrece, los reglamentos de su creación y fondos.

Entre los primeros suscriptores de la biblioteca, cuyos nombres publicó la Gaceta de Chuquisaca, se encontraban José Mariano Serrano, presidente de la Asamblea Melchor Higueras, escribano público; Pedro José General; Funes, cura vicario de Andamarca; Juan Manual Grandidier, cura de San Sebastián; Gregorio Alarcón y Manuel Ferrer, comerciantes y Mariano Domingo Gumucio.

La Biblioteca logró un financiamiento inicial de mil pesos, provenientes de las primicias eclesiásticas; aunque no tuvo un desarrollo inicial óptimo.

En 1838, ya como presidente de la República de Bolivia, el Mariscal Santa Cruz, emitió un Decreto en que creaba bibliotecas públicas en todos los Departamentos de Bolivia, incluyendo las provincias Litoral y Tarija. En este documento, el preclaro gobernante se preocupó de dotar a las bibliotecas de fondos para su funcionamiento.

La Biblioteca Pública de Chuquisaca, fue instalada en el Palacio Legislativo (actualmente Casa de la Libertad)  de la ciudad capital con una infraestructura incipiente. Sus primeros fondos fueron adquiridos por encargo expreso del Mariscal Sucre en Buenos Aires. Se sumaron luego los libros recogidos de los antiguos conventos y aquellos adquiridos en Francia, en 1836, por el Ministro Plenipotenciario en dicho país, Dr. Casimiro Olañeta.

En 1844, bajo la presidencia de José Ballivián, Mariscal de Ingavi, se redactó el primer reglamento de bibliotecas públicas que entre otras disposiciones señala:

La biblioteca deberá estar abierta en todos los días no feriados, desde las ocho de la mañana en verano, y desde las nueve en invierno hasta las doce, y desde las tres de la tarde hasta que falte la luz natural, para poderse leer, hallándose presente a lo menos, uno de los funcionarios.

Por Orden circular del gobierno del 7 de septiembre de 1863, las direcciones de las bibliotecas públicas pasaron a depender de los Consejos Universitarios. En la década de 1870, la Biblioteca Pública de Chuquisaca, empieza a ser reconocida como Biblioteca Nacional. Aparece oficialmente con esa denominación en un Decreto Supremo de 19 de junio de 1872 en que se ordena:

Los directores de imprenta remitan dos ejemplares de toda publicación que hagan al Cancelario de la Universidad de su respectivo Distrito. De los ejemplares del canje, se depositará uno en la Biblioteca Nacional y otro en la Universidad de Chuquisaca.

Desde aquellos años, la orientación de la biblioteca está dirigida a constituirse en la Biblioteca Nacional de Bolivia, relegando su rol de biblioteca pública. Hacia 1935, la Biblioteca Nacional, se fusionó con el Archivo Nacional, conformando el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (ABNB).

El año 1960, el director del ABNB, Gunnar Mendoza Loza, en discurso pronunciado en la inauguración oficial de actividades de la Asociación de Bibliotecarios de Chuquisaca señala:

Una consulta somera a la realidad bibliotecaria de la capital de la República hace patente el hecho lamentable de que no hay en Sucre una biblioteca encargada de llevar a la práctica esa función [se refiere a extender los conocimientos generales por medio del libro]: es decir, no existe en Sucre una biblioteca popular, hecho desconcertante tratándose de un centro de la tradición e importancia cultural del nuestro. Vamos a aclarar conceptos. Cuando decimos biblioteca popular queremos significar u establecimiento específicamente designado para satisfacer las necesidades e intereses populares de cultura por medio del libro: materiales de información básica para resolver problemas prácticos de la vida diaria; materiales que provean elementos formativos de iniciación cultural; materiales de referencia para fines didáctico; materiales de son esparcimiento y de satisfacción de simple curiosidad. Tenemos en Sucre una Biblioteca Nacional y varias bibliotecas universitarias y académicas. Ninguna de ellas puede ni debe cumplir las funciones de una biblioteca popular.

Finalmente concluye Mendoza:

La Asociación de Bibliotecarios de Chuquisaca se propone iniciar el estudio del establecimiento de una biblioteca popular en Sucre. No es esta una tarea fácil. […] Una biblioteca popular es de imperiosa necesidad en Sucre, no solo porque ella hace falta positivamente, sino porque conspira sensiblemente contra el tradicional prestigio cultural de nuestra ciudad.

En 1971, el perseverante director, esboza un plan para el establecimiento de una biblioteca popular en Sucre, en que señala el carácter que debe tener la entidad con estos términos:

Cumplirá la función de satisfacer las necesidades de información, entretenimiento e instrucción básica del pueblo en general. Por consiguiente, se tratará en realidad de una biblioteca pública, pero como quiera que esta en su organización y funcionamiento, debe interpretar las necesidades de la comunidad donde se encuentra, la biblioteca pública a establecerse en Sucre tendrá un carácter popular […]

El proyecto del director del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia, se hace realidad en 1978. El 8 de abril de dicho año, inaugura la Biblioteca Público-Escolar, creada con el apoyo de la Organización de Estados Americanos OEA, dentro del Proyecto Nacional de Bibliotecas del Instituto Boliviano de Cultura, y dependiente en lo técnico y administrativo de la Biblioteca Nacional de Bolivia.

En ocasión del discurso inaugural Mendoza, señaló:

Una biblioteca escolar, infantil y popular tiene la extraordinaria importancia de que en coordinación recíprocas, pretende iniciar, orientar, mantener y finalmente aprovechar en todo cuanto sea posible en una comunidad humana, a partir de la más tierna infancia, la utilización del libro, que sigue siendo la clave para la conservación, transmisión, difusión y desarrollo de la cultura en todos sus aspectos.

La Biblioteca Público-Escolar, desarrolló sus funciones junto con la Biblioteca Nacional, hasta que esta se trasladó el año 2002 a su nuevo edificio de calle Dalence N°4.

La Biblioteca Pública, con el nombre de “Gunnar Mendoza Loza”, abre sus puertas al público el 19 de febrero de 2009, en el antiguo edificio donde funcionaba el ABNB, ubicado en calle España N° 43 de la ciudad de Sucre. En consonancia con el pensamiento de su director por cincuenta años, fallecido en 1994, esta biblioteca se instala con el propósito de ofrecer a toda la población, acceso libre e irrestricto a una colección equilibrada de materiales bibliográficos en diferentes áreas del conocimiento y en diversos soportes.

La Biblioteca Pública, presta servicio de consulta biblio-hemerográfica con bienes culturales contemporáneos a usuarios en dos Salas de Lectura (Juan Huallparrimachiq y Beatriz Schulze), las mismas que cuentan con estantería abierta, asimismo, realiza actividades de promoción y fomento a la lectura dirigidas a diferentes grupos de la población, realizando acciones pedagógicas en unidades educativas, centros de acogida de niños y jóvenes, centros penitenciarios, hogares de ancianos y poblaciones del departamento de Chuquisaca. Las actividades dedicadas a la promoción de la lectura entre la niñez,  ya habían sido desarrolladas a partir de 1965, bajo la conducción de la Sub-directora de la Biblioteca Nacional y creadora de su Departamento Escolar Infantil, la profesora Martha Mendoza Loza.

 

La Gaceta de Chuquisaca, publicó los nombres de los primeros suscriptores a la Biblioteca Pública.

 

 

 

José Mariano Serrano, presidente de la Asamblea Deliberante y redactor del Acta de Independencia de Bolivia, suscriptor de la Biblioteca Pública de Chuquisaca.

 

 Bp3

Decreto del 30 de junio de 1838 que establece la creación de bibliotecas públicas.

 


Casimiro Olañeta, adquirió un lote de libros en Francia, para la Biblioteca Pública de Chuquisaca. 


La directora del Instituto Boliviano de Cultura, Julia Elena Fortún, con el director del ABNB, Gunnar Mendoza. 

 

  Documento completo en el siguiente enlace. Una Historia en común